Inusual Pavlova de Té Matcha

DULCES

Adoro las «pavlovas» poco convencionales, tanto en sus formas como en sus sabores. Este postre esta formado por unas placas de merengue seco elaborado con té Matcha, alternadas con pequeños merengues secos del mismo té.  Ésta es la parte crujiente del postre que nos atrapa. En la base una crema realizada con queso mascarpone, chocolate blanco y yogur, que viene acompañada de un almíbar de fruta de la pasión y lima, que aporta la acidez necesaria a este dulce.


Ingredientes para 6 personas:

Para la placa de merengue seco de té Matcha:
3 claras de huevo
120 g de azúcar
3 cucharaditas de té Matcha

Para la crema de mascarpone:
125 g de mascarpone
1 yogur natural
200 g de chocolate blanco
80 g de nata líquida

Para el almíbar de fruta de la pasión y lima:
4 frutas de la pasión
100 g de azúcar
100 g de agua
½ lima

Elaboración:

Para la placa de merengue seco  de té matcha disponemos en un cazo las claras y el azúcar,  mezclamos a fuego bajo sin parar de remover, hasta que el azúcar se disuelva (aproximadamente un minuto), vigilando que la clara no cuaje en ningún momento. Retiramos del fuego.

Con ayuda de una KichenAid, o un batidor eléctrico de varillas, montamos la mezcla anterior a velocidad alta. Montamos hasta obtener una textura bien firme y brillante. Finalmente añadimos el té Matcha en polvo y montamos unos segundos más. Introducimos el merengue en la manga pastelera y esparcimos sobre una bandeja forrada con papel sulfurizado o silpat. Con ayuda de una espátula alisamos bien la superficie, debe quedar una base muy fina de merengue, apenas unos pocos milímetros de grosor. En otra bandeja de horno, disponemos pequeños montaditos de merengue de té matcha, con ayuda de una boquilla.

Precalentamos el horno a 95º,  y horneamos  la placa de  merengue (en la parte media del horno) durante 3 horas, vigilando que no se nos dore, hasta obtener una placa rígida. A la misma vez, horneamos los pequeños montaditos de merengue de apenas un par de centímetros de altura. Extraemos y depositamos sobre una rejilla. Obtendremos una placa seca que podremos romper con las manos, en trozos, y unos montaditos de merengue firmes y secos. Reservamos.


Para realizar  la crema de mascarpone, ponemos a calentar la leche en un cazo, cuando arranque a hervir añadimos el chocolate blanco troceado. Mezclamos a fuego bajo hasta que esté fundido. Retiramos del fuego y dejamos templar. Una vez adquiera temperatura ambiente añadimos el yogur natural y el queso mascarpone. Batimos bien y reservamos en una manga pastelera en el frigorífico.

Preparamos el almíbar, de fruta de la pasión y lima, para ello ponemos en un cazo 100g de azúcar y 100 g de agua. Llevamos a ebullición durante 10 minutos, remiendo de tanto en tanto. Transcurrido el tiempo añadimos la pulpa de tres frutas de la pasión y el zumo de media lima. Llevamos a ebullición la mezcla durante 10 minutos más. Dejamos templar y reservamos.

Montamos el plato, para ello colocamos en la base  del plato  la crema de mascarpone, yogur y chocolate blanco, sobre ésta  depositamos una cucharada de almíbar  de fruta de la pasión y lima. Añadimos media cucharadita de fruta de la pasión fresca (para aportarle mayor acidez al postre)  y depositamos unos trozos de las placas de merengue seco de té Matcha alternadas con pequeños merengues de Matcha. Espolvoreamos muy sutilmente con té marcha y  servimos  de inmediato para que el merengue no se humedezca.

Inusual Pavlova de Té Matcha
Share

Recetas recientes

Comentarios

  • 28 marzo, 2019 a las 6:30 pm
    Enlace permanente

    ¡Impresionante! Tus recetas son fascinantes!!! Esta me la llevo ¡Un abrazo enorme y mil gracias!

    Responder
    • 3 abril, 2019 a las 2:34 pm
      Enlace permanente

      muchísimas gracias Sonia, que ilusión que te gusten mis recetas! un beso

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *